Hoja verde, soleada
vibrando en el viento
no bajes, quedate
allí arriba,
altanera,
soberbiamente hermosa
para poder disfrutarte
y aprender
una vez mas
el viejo secreto
que guardas,
elixir de la eternidad.
Permanece conmigo,
contemplando
y no dejes que el otoño
melancólico enemigo
te cambie tu color,
porque ese día
y cuando al suelo,
tristemente caigas,
yo contigo caeré.
sábado, enero 28, 2006
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